Soy María Martí, diseñadora de interiores en formación, apasionada por crear espacios que combinan estética, funcionalidad y emoción.
Entiendo el interiorismo como una herramienta para transformar la manera en que habitamos y experimentamos los espacios. Me interesa trabajar desde la sensibilidad por los materiales, la luz, las proporciones y los detalles, buscando siempre un equilibrio entre calidez, identidad y funcionalidad.
Este portfolio reúne una selección de proyectos que reflejan mi manera de entender el diseño, mi estilo de representación y la evolución de estas a lo largo de mi formación.
La vivienda se sitúa en la finca familiar Monte Alfages, en un entorno rural de la provincia de Huesca caracterizado por su tradición agrícola y ganadera, sus extensos campos y una estrecha conexión con la naturaleza. Este paisaje se convierte en el punto de partida del proyecto, buscando trasladar al interior la sensación de calma, refugio y bienestar que transmite el entorno.
El concepto se inspira en Los lugares donde irás, de Hey Kid y Malmö 040, una canción de carácter nostálgico y esperanzador que combina intimidad y serenidad con una base contemporánea. Esta dualidad se refleja en una vivienda abierta, luminosa y fluida, donde los espacios se conectan de manera natural.
El resultado es una vivienda pensada como un refugio conectado con su entorno, donde la arquitectura interior, los materiales y la distribución buscan transmitir calma, naturalidad y una sensación de hogar.
El proyecto plantea un espacio de descanso y desconexión dentro de las oficinas de FGC en Sarrià, concebido como un punto de pausa frente al ritmo dinámico del entorno laboral y urbano. La propuesta busca crear una atmósfera de calma y bienestar para los trabajadores mediante la integración de elementos naturales, entendidos como recursos capaces de transformar tanto la percepción espacial como la experiencia cotidiana del usuario.
El agua se convierte en el elemento principal del proyecto. Dos grandes mesas incorporan un recorrido de agua en su eje central, convirtiéndose en el punto focal del espacio y articulando su dimensión funcional y sensorial. El sonido continuo del agua contribuye a atenuar la percepción del ruido del entorno, favoreciendo una experiencia más inmersiva y estableciendo un vínculo directo con la naturaleza.
A través de la combinación de materia, sonido y agua, el espacio se configura como un refugio dentro del propio entorno de trabajo. Una intervención pensada para favorecer la desconexión, el descanso y la interacción, generando una atmósfera serena y equilibrada que contribuye al bienestar de los usuarios y a una experiencia laboral más agradable.
1927 reinterpreta el espíritu del Art Déco desde una mirada contemporánea. Geometría, simetría, materiales nobles y contrastes construyen un espacio en el que el glamour y la sofisticación conviven con una atmósfera cálida y actual.
Inspirado en el carácter vibrante de la vida nocturna de Nueva Orleans, el proyecto busca transformar el espacio en una experiencia sensorial: un lugar donde el lujo no solo se percibe, sino que se vive.
1927 no reproduce una época; la reinterpreta.
Es un proyecto para exponer las obras del artista Werner Bronkhorst creando un universo para cada una de sus colecciones.
La propuesta se articula mediante una atmósfera neutra, cálida y serena, donde cada universo mantiene una identidad propia a través de sutiles variaciones, sin restar protagonismo a las obras. Las lámparas suspendidas estructuran el espacio central y actúan como elemento de conexión entre las diferentes colecciones.
Como vínculo con su trayectoria digital, en una de las paredes una pantalla reproduce su contenido de TikTok, ya que fueron las redes sociales las que le impulsaron a la fama, para tener siempre presente de dónde viene, ya que también es algo que él tiene muy presente.
El proyecto consiste en la realización de una maqueta a escala de La Ricarda, un ejercicio de aproximación y análisis de la arquitectura de Antonio Bonet. A través de la reproducción detallada de sus espacios, volúmenes y elementos característicos, la maqueta busca trasladar la esencia de la vivienda mediante una representación física y tangible.
El proceso permitió estudiar de forma directa la geometría, proporciones, materialidad y relación entre arquitectura y entorno, poniendo especial atención en los elementos que definen la identidad de La Ricarda. El resultado es una interpretación a escala que combina precisión constructiva y sensibilidad por los detalles arquitectónicos.